Capellán trae su experiencia con adicciones a los caminos de los Apalaches

Capellán trae su experiencia con adicciones a los caminos de los Apalaches

Chuck Jones

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ALCOA, Tenn. -- Cuando Chuck Junes salió de los senderos
en los Apalaches el 15 de Marzo, cumplió un sueño que
tenía desde los 12 años. Hasta se imprimió el símbolo de
“AT” en su brazo izquierdo.
Él es el cuarto capellán enviado por la Conferencia
de Holston a tratar de caminar las 2,200 millas desde el
2013. Mientras que cada capellán traen sus propios dones
y experiencias para compartir con la gente que se encuentra
cruzando a pie los 14 estados, Chuck Jones trae una historia
de recuperación.
“Tengo suerte de estar vivo,” explicó.
“Él frecuentemente fue transportado por aire a Urgencias
Médicas,” dijo su amiga y exesposa, Lara Collins.
Jones, de 37 años, es el sobreviviente a una adicción de
medicamentos de prescripción. La adicción le robó una
posición que él amaba – como director del Campamento
Dickenson en Fries, Va. – y lo envió tambaleándose entre
relaciones y programas de recuperación.
Los capellanes anteriores han reportado que muchos de
los caminantes que se han encontrado tenían problemas con
adicciones, dijo el Rev. Bob Hayes, un miembro del ministerio
Appalachian Trail Outreach (ATOM).
“La experiencia de Chuck va a hacerlo mucho más sensible
a los cientos de personas que el encontrará,” dijo Hayes.
“El hecho de que el pueda decir, he estado ahí y he hecho
eso, realmente va a ayudar.”
El apodo del camino que Jones ha escogido es “Cold
Turkey”(Pavo Frio). Los capellanes anteriores fueron Josh
“Hardtrack” Lindamood (2013), David “Shortstop” Smith
(2014), y Bert “Wildcat” Emmerson (2015).
Emmerson completó su jornada de Junio a Febrero, en
medio de lo pesado del invierno, el mismo día que Jones fue
comisionado en la reunión de clérigos de Holston, el 23 de
Febrero.

VINIENDO A CASA
“Creo que algunas experiencias pasadas y entrenamiento
me han dado ojos para ver,” dijo Jones de su recuperación y
su próximo ministerio. “Hay una razón por la que gente tiene
que hacer remiendos.”
Fue el hecho de hacer remiendos (paso 9 de los tradicionales
12 pasos del proceso de recuperación) lo que guio a Jones
al sendero de los Apalaches.
En el 2015, Jones dijo que se dio cuenta de que era tiempo
de “empezar a pedir perdón” por el daño causado al inicio
de su adicción. Después de dejar el Campamento Dickenson
en el 2007, él vivió en tres estados y ha tenido tres trabajos
antes de regresar a su pueblo original en Blountville, Tenn.,
en Agosto del 2014.
Unos meses más tarde, contacto a Michael Snow, el director
actual del Campamento Dickenson, y ofreció ofrecerse
como voluntario en el campamento.
“Michael Snow, siendo quien él es, me recibió de regreso
con los brazos abiertos,” dijo Jones.
Snow estaba entre el personal de Camp Wesley Woods
cuando Jones fue el director de Camp Dickenson del 2003 al2007. Snow era también consejero en el campamento Buffalo
Mountain cuando Jones era un niño. (“Él tuvo mucho
que ver en que yo conociera a Jesús,” dijo Jones.)
Creciendo en la Iglesia Metodista Hulls Chapel, dijo Jones
que el pasó muchos veranos felices en Buffalo Mountain
como campista y luego como miembro del personal. “En el
campamento yo estaba en casa,” dijo él. “Ahí podía respirar.”
Jones empeso a explorar un llamado al ministerio de
tiempo completo como estudiante de la Universidad del
Este de Tennessee. A los 19 años fue asignado como uno de
los pastores recurso a la Iglesia Metodista Unida Monte de
Zion en Church Hill, Tenn. Despues, sirvió en el Circuito
de Benham en Bristol, Va., y el Circuito de Damascus en
Damascus, Va.

El trabajo en el Campamento Dickenson siguió, pero lo dejo
abruptamente en el 2007 cuando se dio cuenta de que necesitaba
ayuda. Una adicción se había desarrollado porque el usaba
medicamento de prescripción para dolor emocional tanto como
para dolor físico debido a heridas del pasado, dijo él. “Fue devastador
para mi deshacerme de eso,” dijo Jones de sus años en
Dickenson. “Ha tomado mucho trabajo aceptar eso.”

EL PODER DEL LLAMADO
El verano pasado, Jones paso cinco días como voluntario
en el Campamento Dickenson. Escarbó una fosa séptica. Trabajó
en la torre para escalar. Sirvió comida y tomo muchas
fotografías.
Vio a algunos de sus miembros del personal anteriores y les
pidió perdón. “Ellos pudieron expresar su frustración, y yo fui
capaz de recibirla,” dijo el. “Fue muy sanador.”
Aquí también se encontró con Bob Hayes,
sirviendo como ministro en residencia. Hayes
le dijo a Jones sobre el ministerio de los caminos
Apalaches y le sugirió que aplicara para la
capellanía en el 2016. Jones estaba emocionado.
“‘¿Dónde fi rmo?’” Recuerda Jones preguntando.
“Estaba esperando por que callera el otro zapato.
Estaba esperando porque ellos eligieran a alguien
más llamativo, más califi cado, alguien que tuviera
su vida un poco más ordenada.”
El equipo de ATOM, quienes apoyan a cada
capellán emocionalmente y fi nancieramente, entrevistó y
examinó a Jones y lo encontraron ideal para el trabajo, dijo
Hayes.
Jones empezó a darse cuenta del poder de su llamado
específi co para el ministerio cuando recientemente renuncio
a su trabajo en Lowe’s Home Improvement. Sus empleados
lo felicitaron y dejaron la puerta abierta para su regreso –
después de que el termine su camino.
“Una vez el gato estaba afuera de la bolsa, otras personas
empezaron a venir y a hablarme de sus problemas,” dijo él.
“Estar de regreso a la Conferencia de Holston y siendo transparente
me ha preparado mentalmente para esto más ninguna
otra cosa. Estoy agradecido.”
En adición a su recuperación y su experiencia espiritual,
Jones dice que él es un “minimalista” quien le gusta no
poseer nada más que su mochila que cargará a través de las
montañas – y “un par de ropa civil” su guitarra y su camioneta
que dejará en la casa de sus padres.
El 14 de Marzo el viajará a las cascadas Amicalola,
Ga., donde se reunirá con un quienes le respaldan incluyendo
miembros de ATOM y los capellanes anteriores. Su
plan es escalar las nueve millas hasta “approach trail” en
Springer Mountain. Ga., donde ofi cialmente el camino de los
Apalaches inicia.
Temprano el 15 de marzo, el capellán más reciente de
Holston fi nalmente seguirá el llamado de Dios en el campo.
Su destino es la montaña Katahdin, Maine que el espera
lograr alcanzar en Septiembre.
“Concidero que el Sendero de los Apalaches es mi casa
pastoral,” dijo él.

Author

Annette Spence

Annette Spence is editor of The Call, the Holston Conference newspaper.

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