Reyna writes about mission trip to Mexico/ Reyna escribe sobre viaje de misión a México

Reyna writes about mission trip to Mexico/ Reyna escribe sobre viaje de misión a México

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Reyna escribe sobre viaje de misión a México

Fui invitado por el Dr. Jim Dougherty y por el Dr. Paul Brown a ir con un grupo Médico Misionero lleno de compasión, a Ixtepec, Puebla, México. A muchas personas no les gustan los números, pero yo creo que es una forma de mantener un registro de lo que hicimos, y muestro estas estadísticas sólo para dar a Dios todo el honor y toda la gloria, y para decirles a todos los que lean este artículo, que unidos podemos hacer la diferencia en la vida de alguien.

El grupo pudo tener encuentros con los pacientes toda la semana- pediatras, adultos, y visitas en los hogares sumando un total de 1,023.

El grupo dio recetas toda la semana, a niños, adultos, e inyecciones, total 3799. El grupo pudo hacer procedimientos como sclerotx, lavado de oidos, prubas de embarazo, y glucosa, en un total de 157. También dimos consejería, se hicieron examenes de la vista, cuidado de pies, zapatos, construcción, y dimos 260 biblias.

Tuve el privilegio de predicar cada mañana y también pude ver a muchas personas venir a conocer a Jesucristo como su Señor y Salvador, por primera vez.

El tema de este año fue: “Su presencia.” Ahora, para mi este tema me es familiar, porque yo se lo que es estar en su presencia. Se lo que es caminar con Jesús, se lo que es orar por cinco u ocho horas al día. Se lo que es ayunar de diez a catorce días con nada más que agua. Se lo que es predicar dos o cuatro sermones en un día, y se lo que es ir de puerta en puerta invitando gente a la iglesia.

Pero nada de esto se puede comparar con el sentimiento de ir y sanar a Jesús, o darle de comer a Jesús, ir y lavarle los pies a Jesús, o ir y vestir a Jesús. Jesús dijo en Mateo 25:35, “Por cuanto tuve hambre y me distes de comer, tuve  sed y me diste de beber, fui un forastero, y me invitaste a pasar.” Oh, con sólo pensar como será cuando estemos en el cielo y escuchemos a Jesús decir estas palabras a nosotros ¡qué glorioso momento será ese!

Ahora, yo soy ciudadano americano, pero nací en México, y como Mexicano, no puedo olvidarme de la necesidad de mi gente. Pero esto no es porque yo sea Mexicano, no, esto es porque soy Cristiano y como Cristiano tengo una responsabilidad moral ante los ojos del Todopoderoso por su preciosa creación. Se trata de respoder a la necesidad que Jesús tiene, es sobre responder al llamado de Dios en mi vida y es acerca de decidir si voy a ser un verdadero metodista o no. Se trata de decidir si respondo al fuego encendido que fue puesto en lo más profundo de mi alma para ayudar a aquellos en necesidad, o si sólo decido mantenerme bajo el radar y el hecho de llamarme Cristiano se trata de decidir si voy a dar de gracia lo que de gracia he recibid.

Yo creo que Dios me ha dado mucho, para que yo también de mucho.
Bueno, creo que me emocioné un poco, pero para todos ustedes que estan leyendo este articulo, si nunca has hecho estas cosas por Jesús, yo te anímo a hacerlo, experimentarás una paz sobreabundante. Yo la experimenté, con sólo saber que cada vez que ayudé a una de esas personas en necesidad, realmente estaba ayudando a Jesús. Yo creo que Dios esta llamando a su pueblo a salir y hacer la diferencia en la vida de alguien.

Reverendo Arturo Reyna es el coordinador del ministerio hispano de la Conferencia Holston y pastor en el Iglesia Ríos de Agua Viva Metodista Unida (Morristown, Tenn.)

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Reyna writes about medical mission trip to Mexico

I was invited by the Rev. Jim Dougherty and  Dr. Paul Brown to go with a very caring medical mission team to Ixtepec, Puebla, Mexico during April 2014. Many people do not like numbers, but I believe that it’s a way to keep track of what we did, and I show these statistics only to give God all the honor and all the glory, and to let people know that together we can make a big difference in someone’s life.

The team was able to have patient encounters all week – pediatrics, adults, and home visits – totaling 1,023.

The team gave prescriptions and injections all week, including children and adults: 3,799. The team was able to do procedures such as ear washing, pregnancy tests, blood tests, and wound dressing, for a total of 157. We also did counseling, vision tests, foot care, gave away shoes, did construction, and gave away 260 bibles.

I had the privilege to preach every morning and also to be able to see so many people coming to know  Jesus Christ as their Lord and Savior for the first time.

The theme this year was "His Presence.” To me, this theme hits home because I know what it is like to be in his presence. I know what it is to walk with Jesus. I know what it is to pray for five or eight hours a day. I know what it is to fast for 10 to 14 days with nothing but water. I know what it is to preach two or four sermons in one day. I know what it is like to go from door to door, inviting people to church.

However, nothing can compare with the feeling of going to heal Jesus, or going to feed Jesus, or going to wash Jesus’ feet, or going to dress Jesus. Jesus said in Matthew 25:35, "For I was hungry and you gave me something to eat. I was thirsty and you gave me something to drink. I was a stranger, and you invited me in." 

Oh, just to think that when we are in heaven and we hear Jesus say these words to us, what a glorious time it will be! I am now a U.S. citizen, but I was born in Mexico, and as a Mexican I can not forget the needs of my people. But this is not about me being Mexican; it’s about me being a Christian, and as a Christian, I have a moral resposibility in the eyes of the Almighty, for his precious creation. It’s about answering to the need Jesus has, answering to God’s calling in my life, deciding on whether I am going to be a true Methodist or not. It’s about deciding if I will answer the burning fire in the deepest part of my soul to help those in need – or will I just stay under the radar and still call myself a Christian?

It’s about deciding whether I am going to give by grace what I have received by grace -- or not. I believe that God has given me so much so that I, too, can give so much. If you have never done these things for Jesus, I encourage you to do so. You will experience an overwhelming peace.

I experience it, just knowing that when I helped one of those people in need, I actually helped Jesus. God is calling his people to go out and make a difference in someone’s life.

The Rev. Arturo Reyna is Holston Conference coordinator for Hispanic ministries and pastor of the Rivers of Living Water United Methodist Church (Iglesia Ríos de Agua Viva Metodista Unida) in Morristown, Tenn.